Hoy compartimos estas imágenes con el corazón roto, pero con un mensaje necesario.
Este caballo, que apenas era un potro, fue atropellado en la carretera de subida a Sierra Nevada, era un caballo feral. La estampa era horrible: El impacto lo dejó paralítico de las patas traseras y, pese a todos los esfuerzos de nuestra veterinaria, Cristina, tuvo que ser sacrificado para evitarle más sufrimiento.
La carretera no es una pista de carreras. El exceso de velocidad, la imprudencia o conducir bajo los efectos del alcohol no solo ponen en riesgo vidas humanas, también la de animales inocentes que no tienen culpa de nada.
Si conduces, hazlo con responsabilidad. Reduce la velocidad, mantén la atención y respeta las normas. Y si alguna vez te encuentras con un animal herido, no mires hacia otro lado: detente en un lugar seguro y avisa a los servicios de emergencia o a las autoridades. Dejar atrás a un ser vivo herido es abandonarlo a su suerte.
Deseamos y esperamos que historias como esta no se repitan. Por respeto, por conciencia y por humanidad.
La última foto nos la manda nuestra compañera @_equimera_ , donde podemos ver a Píxel hace unos meses (así llamaban a este pequeño potro). Julia hace una gran labor, controlando e identificando a las diversas manadas que están repartidas por nuestra sierra, a la vez que aprende de ellos. Además, está intentando que estos animales, los caballos ferales que viven en Sierra Nevada, sean una especie protegida. Esperamos que ese proyecto llegue a buen puerto, tienes todo nuestro apoyo.
Por todo esto,
Descansa en paz, pequeño Píxel.
🕊️🌈🐎
Este caballo, que apenas era un potro, fue atropellado en la carretera de subida a Sierra Nevada, era un caballo feral. La estampa era horrible: El impacto lo dejó paralítico de las patas traseras y, pese a todos los esfuerzos de nuestra veterinaria, Cristina, tuvo que ser sacrificado para evitarle más sufrimiento.
La carretera no es una pista de carreras. El exceso de velocidad, la imprudencia o conducir bajo los efectos del alcohol no solo ponen en riesgo vidas humanas, también la de animales inocentes que no tienen culpa de nada.
Si conduces, hazlo con responsabilidad. Reduce la velocidad, mantén la atención y respeta las normas. Y si alguna vez te encuentras con un animal herido, no mires hacia otro lado: detente en un lugar seguro y avisa a los servicios de emergencia o a las autoridades. Dejar atrás a un ser vivo herido es abandonarlo a su suerte.
Deseamos y esperamos que historias como esta no se repitan. Por respeto, por conciencia y por humanidad.
La última foto nos la manda nuestra compañera @_equimera_ , donde podemos ver a Píxel hace unos meses (así llamaban a este pequeño potro). Julia hace una gran labor, controlando e identificando a las diversas manadas que están repartidas por nuestra sierra, a la vez que aprende de ellos. Además, está intentando que estos animales, los caballos ferales que viven en Sierra Nevada, sean una especie protegida. Esperamos que ese proyecto llegue a buen puerto, tienes todo nuestro apoyo.
Por todo esto,
Descansa en paz, pequeño Píxel.
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